Fenómeno Barrial. 

"¿Hay desierto en el Sáhara?" 

Abdelali Barouki

31 de enero de 2025


La pregunta que da título a esta nota me la hizo, tiempo atrás, una amiga de América Latina. Cualquier persona no versada en toponimia o geografía pudo haberla hecho, pero a todo arabófono le hubiera causado gracia. Como me ocurrió una vez, paseando por Andalucía con un grupo de marrroquíes, cuando un guía de turismo nos señaló "El Puente de Alcántara". A todos nos pareció muy divertido, porque la palabra "alcántara", en árabe, significa puente. Se lo advertimos al guía, quien nos agradeció por la información. 


Esto es lo mismo: la palabra sáhara, en árabe, significa desierto. La pregunta de mi amiga resultó ser un pleonasmo involuntario. Como recordábamos en nuestra columna anterior, muchos cometen el mismo error al referirse a la cuestión territorial del Sáhara marroquí: el desierto es un fenómeno natural, no es una región con identidad territorial, y la zona geográfica que está al sur de Marruecos, que se llama oficialmente Provincias del Sur de Marruecos, y que pertenece administrativa y territorialmente a Marruecos desde hace siglos, es denominada Sáhara por su condición desértica, y nada más que por ello. El desierto, por el solo hecho de ser un desierto, no es un país. 


Las Provincias del Sur de Marruecos, antes de ser ocupadas por España y luego de ser recuperadas en ocasión de la pacífica y épica Marcha Verde en 1975, siempre fueron desérticas. Y la mencionada Marcha tuvo lugar después de que el Tribunal de La Haya confirmara, en su dictamen de 1975, que siempre había existido una relación de abnegación, pertenencia y dependencia entre las tribus del desierto (Provincias del Sur) y el Trono (Sultanes) de Marruecos. 


Esto fue similar a lo ocurrido en 1955, cuando Marruecos negociaba la independencia con Francia. Entonces las tribus y habitantes del desierto oriental -es decir, al oeste de la actual Argelia, sede del Polisario, que en aquel entonces se llamaba "Provincia Francesa"- no querían quedar bajo soberanía francesa, y declararon querer volver a su patria original, tal como consta en un documento que integra el archivo francés del referéndum realizado por Francia en esta zona. Marruecos, representado en este caso por el Rey Mohamed V, no quería negociar este tema con los franceses porque defendía también la independencia de sus hermanos de Argelia, a quienes suministró apoyo financiero y militar, y respaldó políticamente en las Naciones Unidas. Todo lo cual, sin dudas, contribuyó a la independencia argelina de 1962.


Esto es lo que se llama actualmente "Sáhara oriental", que históricamente -y geográficamente- era marroquí. Incluidas las tierras de Tinduf donde actualmente sobrevive el Polisario y la población allí retenida. Y decimos sobrevive... porque la palabra vivir queda demasiado grande para describir el día a día en los campamentos de Tinduf. 


La Geografía esconde verdades, y muchas veces a la Historia le toca la misión de develarlas. Y las denominaciones de los lugares así lo confirman. Sí, hay desierto en el Sáhara, en el verdadero Sáhara, que es el Desierto y está al sur de Marruecos. Allí llamamos a los lugares por sus nombres verdaderos y reales, detrás de los cuáles hay historias reales. A diferencia de lo que ocurre en la República Fantoche de Tinduf, que inventa nombres y supuestas historias detrás de dichos nombres inventados. En el Sáhara marroquí hay desierto y en el desierto hay Dunas, y las Dunas terminan en el mar: el Atlántico. 

Abdelali Barouki es diputado nacional en la Cámara de Representantes del Reino de Marruecos por el Partido de la Independencia (Istiqlal) y profesor-investigador de la Universidad Mohamed V en Agdal, Rabat.